El rol de los padres en el proceso de desarrollo del niño con necesidades especiales.
Por: José M. Alvarez (Manolo)
www.manolo.net
La forma en que los padres de un niño con impedimento
trabajen con éste en estas primeras etapas del desarrollo dependerá
de las creencias personales de su familia acerca de la crianza de
niños, la edad de su niño, y la naturaleza de su impedimento.
Un punto importante de recordar es que la mayor parte de los
asuntos regulares presentes en la crianza de niños habrán de
aplicarse.
Los niños con impedimentos pasarán a través de las etapas
usuales de la niñez. Puede que ellos no pasen a través de las etapas
a la misma edad ni del mismo modo que los otros niños, pero es
importante siempre exponerlos a estas etapas.
Generalmente, los padres creen que todos los niños deben ser
tratados del mismo modo, pero en la práctica, esto usualmente no es
el caso.
¿Por qué?
Porque todos los niños tienen personalidades
diferentes y reaccionan diferentemente en situaciones similares.
Pero el hecho que los niños no sean iguales, no quiere decir
que no vayan a tener las mismas oportunidades.
Entre sus oportunidades debe estar la posiblidad de asumir
mayores grados de responsabilidad e independencia. Puede haber
muchas formas en las cuales un niño puede ayudarse a sí mismo o a
otros miembros de la familia, incluyendo tareas alrededor de la casa.
Tomando en cuenta las fortalezas y limitaciones del niño, el
padre debe considerar cuales pueden ser estas actividades. Al tiempo
que el padre cuenta con él y alienta al niño
a asumir responsabilidades, su sentido de orgullo propio y
competencia también aumentarán.
Tal como Ivonne Mosquera dijo:
"Aunque yo soy ciega, y aunque me tome un poco más de
tiempo para hacer ciertas cosas, de todos modos, puedo hacerlas...
Una vez que el padre cumpla una meta, el padre será la persona que
se sienta bien acerca de ello. Sea que otras personas la feliciten o
no, el padre se sentirá mejor, y el padre sabrá que lo hizo por el padre
mismo, porque el padre nunca se entregó." (Krementz, 1992, pag. 37)
Por el contrario, no contar con él o no alentar al niño a contribuir
al cuidado de sí mismo o a las tareas de la casa puede enviar el
mensaje de que él no es capaz de ayudar y crearle un sentido de
dependencia al niño.
Por cierto, la naturaleza y severidad del impedimento del niño
pueden afectar cuanto el pueda ser capaz de participar en las tareas
de la casa y otros deberes.
Quizás, algunas de las palabras más alentadoras para los
padres vienen de niños que tienen impedimentos, cuyas experiencias
y sentimientos son descritos en numerosos libros.
Una idea consistente que ellos expresan es que cuando los
padres de un niño con impedimentos cuentan con que su niño
desarrolle sus capacidades, cuales quiera que estas puedan ser, esto
le da más poder y fortaleza al niño.
Este sentido de poder puede ser encontrado, por ejemplo, en la
dedicación que Tom Bradford escribió para su libro acerca de la
pérdida de la audición; el dedicó el libro a su madre "quien nunca me
dió a saber que mi pérdida auditiva podía haber sido una limitación"
(Bradford, 1991, pag.iii).
Resumen
Reconociendo el rol central de la familia en la vida de un niño,
hoy día muchos sistemas de servicios proporcionan asistencia a los
padres y a otros miembros de la familia.
La influencia de la familia debe ser reconocida como primaria,
debido a su impacto directo en el desarrollo del niño y porque la
familia sirve como enlace entre el niño y el mundo externo.
De este modo, el padre tiene el derecho de estar totalmente
informado e involucrado en las decisiones que afectan a su niño y
familia.
Las mejores relaciones estan caracterizadas por el respeto
mutuo y confianza donde tanto el padre como el profesional
intercambian información e ideas acerca del mejor cuidado,
intervención médica y programas educativos para el niño.
El padre, por ejemplo, tiene conocimiento íntimo de su niño con
necesidades especiales. El padre vive y observa al niño todos los
días y puede contribuir invaluable información acerca
de su rutina, desarrollo, historia, puntos fuertes, debilidades, etc.
Para hacer un diagnóstico exacto, determinar la terapia
apropiada (u otras intervenciones) y entender las necesidades del
niño y los recursos de su familia, el profesional necesita su
perspectiva y su percepción clara.
El profesional también tiene conocimientos especializados con
los que puede contribuir, aquellos de su disciplina o especialidad
A menudo el padre debe confíar en el juicio del profesional en
los asuntos que son críticos para el bienestar del niño, una posición
que le podría hacer sentirse en una posición desigual. Cuan cómodo
el padre se sienta con el profesional, cuan bien el padre sienta que
este se relaciona con el niño, y cuan abiertamente el responda a sus
preocupaciones, en muchos ocasiones determina si el padre continúa
trabajando con ese profesional o decide buscar los servicios de otro.
Para concluir, es importante que la relación entre padres y
profesionales proporcione poder a los padres para ser un participante
total en la toma de decisiones. Sin embargo, al final dependerá del
padre, el decidir que rol quiere tomar en este proceso, como también
en que rol va a necesitar ayuda.
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