Importancia de la enseñanza del Braille.
Tomado de la exposición de motivo de la Ley 240, para la enseñanza del Braille en Puerto Rico.
La transmisión de conocimientos ha sido para el ser humano una constante preocupación. Las prehistóricas pinturas rupestres, los documentos en tabletas de barro, papiro, cuero, papel, y ahora los formatos electrónicos son todos ejemplos de ese deseo de proyectarse hacia el futuro. Mediante ellos, el ser humano refleja su quehacer y transmite para beneficio de otros, el conocimiento adquirido.
La acumulación de conocimientos ha permitido que el ser humano pueda mejorar su entorno, su situación económica, cultural y social, y hasta prolongar su vida.
Hasta 1836 sin embargo, año en que el francés Louis Braille diseñó su sistema de escritura y lectura, la mayor parte de las personas ciegas estaban ajenas a esa vasta acumulación de conocimientos.
Ciego desde los tres años, como consecuencia de un accidente en el taller de talabartería de su padre, Louis Braille es internado en una escuela para niños ciegos.
Es allí donde a los quince años de edad, diseña su sistema de escritura y lectura.
Desde entonces, su sistema de seis puntos a relieve, que combinados sirven para formar tanto letras como números, han permitido que las personas ciegas advengan al mundo del conocimiento, y poco a poco a la plena integración social.
Lamentablemente, la enseñanza de Braille ha decaído en las últimas décadas.
Especialmente, para los niños clasificados como "parcialmente ciegos".
Dicha actitud se justifica señalando que el Braille está obsoleto, o que a la luz de adelantos tecnológicos tales como espejuelos telescópicos, sistemas de circuito cerrado, libretas electrónicas parlantes y programas lectores de pantalla para que una persona ciega pueda trabajar con computadoras, hacen innecesario la enseñanza de Braille.
Estudios como los de la Doctora Ruby Ryles, Catedrática de Louisiana Tech University, dan al traste con esa forma de pensar.
Tanto el niño "parcialmente ciego" como el totalmente ciego, puede, si aprende a temprana edad a leer y escribir Braille, adquirir una mayor capacidad para competir en igualdad de condiciones con sus condiscípulos.
Dicho niño puede llegar a leer hasta 700 palabras por minuto.
Más
importante, dicho niño, al igual que un niño con vista, logra establecer una clara conexión entre el grafema y el fonema. Hecho que le permitirá retener en su mente no sólo el sonido, sino la forma.
Es importante el dar paso y utilizar los adelantos en tecnología que facilitan la comunicación y acceso a la información.
Sin
embargo, los equipos electrónicos a pesar de ser
una gran herramienta en muchos casos sumamente costosos.
En ciertas situaciones resultan imprácticos en la medida en que no pueden cargarse y dependen de electricidad, lo que le dificulta a la persona desenvolverse en las demás gestiones del diario vivir. Si bien es cierto que esta legislación establece que Braille será el método fundamental de enseñanza, es imprescindible que estén disponibles todos los instrumentos alternos de lectura al igual que su enseñanza al estudiante no vidente que así lo requiera.
Dado el hecho que Puerto Rico es uno de los lugares donde la enseñanza de Braille se ha descuidado, creemos pertinente que se establezca que el Braille sea el método fundamental para los niños considerados ciegos.
Es imperante que las personas ciegas tengan el acceso tanto a los avances tecnológicos como al método de enseñanza de Braille de manera que se les garantice el derecho a contribuir al quehacer social como cualquier otro ciudadano.
Con ello, le abrimos el camino hacia una plena integración social, para que pueda asumir tanto sus derechos como sus responsabilidades.
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